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Zaruma, 1913 - 1997
Fue matriculado en la escuela anexa al Normal Juan Montalvo donde realizó la primaria, pero como dibujaba desde niño, al terminar el primer curso de secundaria en el Mejía decidió cambiarse a la Escuela de Bellas Artes y allí siguió tres años con Víctor Mideros, que "pasaba de una pintura indigenista estilizada hacia regiones de simbolismo convencional e ilustración bíblica colorista y efectista, con predilección por lo escatológico". Igualmente el escultor Luís Mideros influía sobre el gusto semiclásico reinante, y sus alumnos se rebelaban contra esas formas alejadas de la realidad y hasta domesticadoras, sin que por ello renunciaran al arte del maestro. Otros profesores como Pedro León y Camilo Egas también eran pintores notables.
Su carrera comenzó como pintor expresionista por sus ideas político-sociales, luego devino en planos de búsquedas constantes del arte por el arte dentro de un indigenismo que fue ahondando a través del dibujo y el color hasta llegar a las raíces mas profundas de esos hombres cansados y sufridos, sin olvidar por ello a lo urbano-mestizo. La era nuclear y las nuevas tendencias le hicieron buscar un abstraccionismo, pero salió de él a través de temas agrarios llenos de color, donde las mujeres y los niños forman un mundo expresado a través de manos y rostros de ricas cualidades y trazos breves, visión realista pero al mismo tiempo optimista, anuncia nuevos y mejores días. Ya no estamos frente al indio destruido y acanallado como en "Fin de Fiesta" su patético óleo de 1941, sino frente al mundo esperanzado de "Siembra" que sin embargo no olvida la problemática dolorosa que presenta en otras telas: "Vida que huye", "Aniquilamiento", "Intima Plegaria". Un mundo elemental si pero expresado con valor único, pues solo se parece a sí mismo.
Biografía Completa
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