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Himno a Zapotillo
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Autor: Antonio Sarmiento Contreras
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Coro
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¡Salve, salve! mi pueblo bendito,
de palmeras y lauros en flor;
Salve, salve, mil veces repito
con el pecho abrazado de amor
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I
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A orilla de un río de plata
bajo un cielo de límpido azul
que a la tarde se vuelve escarlata,
te levantas pequeño Estambul.
Tamarindos, algarrobos, palmeras,
que resisten el fuego estival,
simbolizan las almas sinceras
de tus hijos que ignoren el mal.
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II
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¡Oh! tus albas, que inician el día
saludados por pájaros mil,
que embriados de sol y alegría
dan al viento su orquesta sutil.
¡Oh! tus tardes de magia que ensalma
con la luz de infrarrojo arrebol,
inefable visión...vibra el alma
con el ansia de estar junto al sol.
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III
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Zapotillo, hay en ti los encantos
de perdido paraíso de Adán,
y en tus ríos murmullan los cantos
que el Bautista entonó en el Jordán,
Zapotillo, tu gloria es la mía,
sus aromas mi máximo ideal.
Yo te juro, en pos de él, desde hoy día,
marchar siempre con paso triunfal.
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