|
"Los celicanos son atentos, acogedores, generosos, nada egoístas; de ahí predicada proverbial cortesía del celicano; en el trato con los demás, siempre se pone de manifiesto el gentil espíritu de los celicanos.
Los campesinos, dentro de los estrechos límites de la crisis económica, de su frugalidad sientan en su humilde mesa al visitante y le brindan todo aquello que para ellos constituye un lujo: el mejor pollo, los choclos más dulces, un acomida bien sabrosa, todo de manera espontánea y generosa, la pobreza jamás se constituye en limitante, cuando es un celicano el que da.
El pueblo de Celica da más de lo que puede dar, mucho más de lo que podemos dar: la honra al propio hogar tratando con mano generosa y consideración, ha llegado a través de insondables y desconocidas transferencias de las herencia de nuestras Kapullanas".
|