| Santuario Eucarístico y Diocesano San Sebastián |
|
|
|
Página 2 de 4
San SebastiánSoldado Mártir del año 300 Sebastián, hijo de familia militar y noble, era oriundo de Narbona (Francia), pero se había educado en Milán; siguiendo los pasos de su padre ingresa al servicio militar; llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. Era respetado por todos y apreciado por el emperador, que desconocía su cualidad de cristiano. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios idolátricos. Además, como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. Cuando fue denunciado ante el emperador Máximo por ser cristiano, fue puesto a elegir: o dejar de ser cristiano y entonces ser ascendido en el ejercito; o, seguir creyendo en Cristo y ser degradado de sus cargos y morir atravesado a flechazos. Sebastián declaró firmemente que sería seguidor de Cristo hasta el último momento de su vida, y entonces por orden del Emperador Diocesano, sufrió el martirio en Roma, atado a un tronco los mejores arqueros, quienes lanzaron sobre él una lluvia de flechazos, una vez que creyeron terminar con su vida se marcharon. Sin embargo sus amigos que se encontraban en el lugar lo ayudaron al comprobar que aún se encontraba con vida; trasladaron su cuerpo agonizante a la casa una noble cristiana romana llamada Irene, quien sano sus heridas y lo mantuvo escondido hasta que sanara. Una vez reestablecido continuó con su proyecto de evangelización, sus amigos le recomendaron que huyera de Roma, pero al contrario el se presentó ante el Emperador Maximiliano para reprocharle y exigirle que deje de perseguir a los cristianos. La autoridad enfurecida ordenó que lo mataran a garrotazos, esta vez los soldados cumplieron perfectamente su misión. Los cristianos recogieron su cuerpo sin vida y lo sepultaron en la catacumbas de la Vía Apia, en cuyo lugar se construyó una Basílica en honor al Santo, donde se conservan y veneran las reliquias de San Sebastián. San Sebastián es invocado contra las flechas envenenadas, para ahuyentar las plagas, enfermedades y toda clase de pestes.
|
||||||
| Siguiente > |
|---|
| Información |