Falconí Pedro Víctor PDF Imprimir E-Mail

Fue en la década del 30, seguramente entre los años 31 o 32 en lo que muchos dimos, preocupados y temerosos, el paso de la educación primaria a la secundaria; temerosos, por lo nuevo y desconocido.

El Colegio "Bernardo Valdivieso", único en su función, en aquella época, en la recoleta ciudad de Loja, abría sus puertas a la nueva vida de la adolescencia y a él concurrimos, hombres en miniatura, para darle sabia nueva y para nutrimos de nuevas inquietudes que habían de trazar los desconocidos rumbos del espíritu.

En un cuarto pequeñito, pero bien limpio -aula- nos congregamos para recibir la primera clase de principiantes; todo era silencio y ejemplar comportamiento.

No tardó en entrar un hombre bajo de estatura, gordito y lleno de amabilidad.

En sus ojos claros se veía una infinita bondad y alegría; se restregaba las manos blancas y pequeñitas, y comenzó la clase. “Señores, ¡muy buenos días!... la materia que vamos a tratar es Historia del Ecuador... Señores, todos deben intervenir en la clase… con preguntas y observaciones... Señores... la clase que se dicta es de ustedes y para ustedes... si no es clara la conferencia, me lo dicen; si hay que precisar algún concepto, estoy pronto a repetirlo; con esto Señores… y con ustedes voy a aprender mucho".

Tras esta presentación del profesor bondadoso y alegre, comenzó la conferencia.
“Vamos a tratar sobre la Historia del Ecuador, esta es mi materia con ustedes”

“El Ecuador es una pupila que mira eternamente en el horizonte su futuro; y, la Historia no es si no el recuento del paso del hombre sobre la tierra”.

Este hombre de dicción poco clara, alegre y bondadoso, era el Dr. Pedro Falconí  Ortega; retórico y elegante en el decir. Fijador de conceptos y principios inolvidables...

Pocos profesores nos atraían tanto como este elegante profesor de Historia. Era un deleite concurrir a su cátedra de maestro por vocación.

Cuando a algún alumno lo sorprendía copiando, lo amonestaba: "Señor, a mí no me engaña, el que se engaña es usted". O cuando el rendimiento en el examen no era bueno, decía: "Señor, yo conocí a su padre... y usted tiene que ser mejor que él; esto es evolucionar y usted no debe quedarse al margen de ella. Los hijos tienen que ser siempre mejores que los padres".

Sus alumnos fuimos creciendo, madurando en el saber; el pensamiento, en franca maduración, ya revoloteaba en el espíritu y aprendimos que la vida muestra tantos caminos para el hombre.

Este Maestro, alegre y bondadoso, ponía más atención en los discípulos que había que ayudar con dedicación casi paternal, porque él encontraba en ellos mejor material que pulir. Todos aprendimos a estimarlo y a respetarlo con profundo afecto; y, más que esto, con inmenso cariño y gratitud.

Este hombre, bajito y alegre, discípulo fiel de don Francisco Giner de los Ríos, el hacedor de la "Generación del 98" en España, soñó con hacer algo igual, dentro de lo relativo, en Loja. Pero esto se quedó en sueño porque el lojano, hombre indómito, áspero, con ideas propias, eligió cada cual su camino.

Muchos de nosotros, sus discípulos, pasamos junto con él a la Universidad de Loja. Las conferencias de Sociología que este Maestro dictó, eran magistrales. Aristotélico, más que por el conocimiento de este filósofo, por su estructura natural: "Señores, la vida es equilibrio. Todo está compensado: y esto es el justo medio que no significa claudicación ni inferioridad".

La Universidad de Loja era y es un centro de estudio de mucha altura.
Un profesorado de mucho saber y por ello alta cultura y calidad.

Los profesores, grandes expositores de doctrinas económicas, filosóficas y ciencias políticas, la colocaron entre las primeras de la República. Estas enseñanzas y esta dedicación de profesores y alumnos, inquietaron en extremo a muchas personas de creencias vernáculas, quienes la calificaron como "centro de corrupción de la juventud". Estas gentes estacionarias no quisieron dar paso a las nuevas inquietudes del espíritu y apuntaron el arcabuz de la intriga contra el Maestro Falconí, a quien consideraron el líder de la Reforma Universitaria y lo tildaron de ateo, inmoral y "corruptor de la juventud" adjetivos que en la pacata sociedad lojana, trajeron el escándalo social y político; y no pudiendo reorganizar la Universidad por medios lícitos, recurrieron a la clausura de ella, sacando a muchos profesores entre ellos, y para siempre, el Dr. Pedro Víctor Falconí.

Este profesor por vocación natural, organizó la "UNIVERSIDAD DE LA CALLE" que consistió en sugerir al alumno  libros de consulta, que los estudiamos en horas de la noche en la muy bien dotada Biblioteca Municipal. El Maestro nos esperaba a la salida de ella y, en los soportales del "Palacio Municipal" comenzaba la discusión que la conducía con tacto pocas veces superado. Para él, tacto era arte en la acción. Estas charlas con este trabajador nocturno exasperó a los "inmaculados" que lo atacaron sin cuartel por ser el “Corruptor de la Juventud”. Ellos no sabían el bien que nos  hacía.

Es natural que una estructura intelectual como la del Dr. Falconí, quien vivió con el tiempo, lo haya llevado a engrosar las filas del Socialismo, que ya llegó al Ecuador, y que tuvo como ejemplo y fortaleza la lucha cruenta de las Repúblicas Soviéticas y la Insurgencia Mexicana. El decía: “El Socialismo es el triunfo de la especie humana y en el batalló siempre ya en la barricada, bien en la conducción del pensamiento de la juventud”.

El Dr. Pedro Víctor Falconí no fue ateo, ni hereje ni corrompido. Su talla moral difícilmente superada, fue norma de conducta para sus alumnos y para extraños. Él, en el campo religioso fue un cristiano convencido, en la Biblia halló el origen del socialismo y aconsejaba: Hay que leerla, entenderla y practicarla. Esto no hacen los que "aman a Dios y odian al  prójimo". El Dr. Falconí nunca hizo mal a nadie.

Este hombre, pequeño y gordito, de ojos claros y ya no alegres pudo repetir: "Mi juventud se ha muerto en una noche de luna" y es que Pedro Víctor como lo llamábamos cariñosamente, casi no tuvo juventud.

El busco la soledad, el retiro del "mundanal ruido" y allí estuvo hasta morir.

Lector incomparable, gustó mucho de la poesía del poco alabado don Manuel Machado y en sus ratos de saudade por una vida que ya no era vida, repetía con insistencia: "que la vida se tome la pena de matarme, ya que yo no me tomo la pena de vivir". Pedro se hizo un hombre solitario,  triste, misántropo. Muchas veces tenía la sabiduría de hablar consigo mismo. De verse desde la altura de su espíritu y en este estado de melancolía escribió a un amigo que, según él, era el único que le quedaba: "soy un triste náufrago que he salido a la ribera para secarme las ropas y para que el sol me ponga un poco de calor para el alma". Falconí, tal vez, se adelantó a su tiempo; fue muy grande para tener cabida en Loja, a la que tanto amó; con quien hizo un laico y místico desposorio. El  vivió para Loja sin cálculos ni condiciones.

En los últimos días de su vida se encerró en sí mismo, con sus libros que fueron sus constantes compañeros, a pensar, moler y remoler sus concepciones sobre el más allá. Y le es aplicable la anécdota que cuentan de Alberto Einstein quien contestó a un discípulo cuando preguntó: "¿y después de las Teorías de la Relatividad y el Campo Integrado, qué hay?" El sabio sin vacilaciones respondió, "Dios".

Falconí, tal vez por estirpe, era un hombre de temperamento libre, libérrimo. Nunca aceptó nada que lo ate "o que le obligue el camino a elegir". Siempre estuvo contra corriente y éste fue su medio ecológico y si alguna incomodidad o insatisfacción halló en su vida particular, íntima, debió haber sido porque hubieron sentimientos y restricciones que lo ataban... que pretendía controlarlo y sujetarlo a normas sociales inaceptables para él.

El Dr. Pedro Víctor Falconí en su fugaz paso por la vida pública ocupó la Presidencia del Consejo Municipal de Loja; como abogado después de brillante ejercicio profesional, incursionó en el Poder Judicial, siendo Juez y luego Ministro de la Corte Superior de Loja: Rector del Colegio Bernardo Valdivieso, Diputado de Loja, por oposición; y cuando se firmó el Protocolo de Río de Janeiro y debió ser ratificado por Congreso Nacional, él le negó su voto y por ello otro Congreso que declaró la nulidad de este Protocolo reconoció con Decreto especial laudatorio la actitud no entreguista de este diputado de la República.

Luego, el tiempo hizo lo suyo... abrió la barranca negra de la eternidad y por ese cauce insondable y misterioso... se fue...

Lo dicho quiere ser una breve semblanza de la vida de este estupendo educador y formador de hombres, y, hoy que cruza por el recuerdo de sus alumnos y amigos la figura y la visión de sus ojos claros bondadosos, con emoción estremecida le decimos: sombra querida, ya estaremos contigo al otro lado de la vida.

Mi poesía

Mis versos no son tantas palabras que la mente
como brillantes perlas, calmada entretejió,
ni aquella estrofa clásica que la ilusión naciente
en mi alma, dulce y tierna jamás representó.

No son los versos míos los que pausadamente,
en noche silenciosa, mi mente silenció:
mis versos son apenas las huellas de doliente
desilusión, que en débil mi espíritu tornó.

Mi poesía es única… no se haya en mis canciones:
jamás contener pueden mis nobles ambiciones
ni el cáliz de una estrofa el mar de mi ilusión.

Mi Poesía es cuanto hube ambicionado.
lo siempre deseado y nunca realizado
mi Poesía es sólo mi ardiente corazón.

Fuente: Poesía y Prosa de Pedro Víctor Falconí.

 
Artículos Relacionados
Nuevos Artículos
< Anterior   Siguiente >

Publicidad

Si, no observa esta animación, no tiene habilitado javascript o la version de Macromedia Flash es demasiado antigua
Obtener la última versión de flash.

Agenda Cultural

24-07-2008
Al 15 Agosto.- Exposición Pictórica.- Consulado Perú
Fecha: Jueves, 24 de Julio  
Lugar :   Sala de Cine de la Casa de Cultura, Núcleo de Loja
25-07-2008
Lanzamiento del Libro.- Impúdica de Ruth Rodríguez
Fecha: Viernes, 25 de Julio Hora: 18:30
Lugar :   Auditórium Pablo Palacio de la Casa de Cultura, Núcleo de Loja
25-07-2008
Feria de Artesanías y Pinturas
Participan artesanos y pintores de Loja y Saraguro
Lugar :   Exteriores del Museo Puerta de la Ciudad
26-07-2008
Festival Musical Vilcabamba
Fiestas Religiosas en Homenaje al Sagrado Corazón de Jesús, tienen el honor de invitar al Primer Festival Musical, en donde se invita a participar a un concurso abierto (solistas, dúos, tríos, agrupaciones). Hora: 20h00
Lugar :   Coliseo de Vilcabamba
31-07-2008
Concierto de Violín y Contrabajo
Músicos: Andrés López (ecuatoriano) y Mariya Melnychuk (Ucraniana)
Lugar :   Sala de Cine de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Loja
01-08-2008
Muestra Fotográfica del autor Argentino Leonardo Carrizo
Muestra de Fotografía del autor Argentino Leonardo Carrizo con el título "El mal de Chagas" Hora: 18h30  Horario: Lunes a Viernes de 08h00 a 22h00 / Sabado y Domingo de 09h00 a 21h00 
Lugar :   Museo Puerta de la Ciudad
21-08-2008
Muestra de pintura
Muestra de pintura de los Artistas: César Mejía y Marco Alquinga (Quito), Margoth Portocarrero (Perú), Boris Salinas (Loja). Horario de atención: de Lunes a Viernes de 08 h00 a 22h00 / Sábado y Domingo de 09h00 a 21h00.
Lugar :   Museo Puerta de la Ciudad.
21-08-2008
Muestra de Pinturas de Artistas Nacionales e Internacionales
Muestra de Pintura de los Artistas: César Mejía y Marco Alquinga (Quito), Margoth Portocarrero (Perú), Boris Salinas (Loja). Hora: 18h30 Horario de Atención: Lunes a Viernes de 08h00 a 22h00 / Sábados y Domingos 09h00 a 21h00 
Lugar :   Museo Puerta de la Ciudad