Hidalgo Navarro Antonio de Jesús PDF Imprimir E-Mail

...Compositor y maestro pianista de elevados quilates y de muy grata recordación por su obra benéfica en el Conservatorio de Música Salvador Bustamante Celi, el Ecuador y América.

Antonio de Jesús Hidalgo nació en la ciudad de Loja, el 2 de enero del año de 1873, hijo primogénito del matrimonio Juan Manuel Hidalgo Pineda, Arquitecto lojano; y de Carmen Navarro del Castillo, venezolana. Tuvo seis hermanos: Carmen Balbina, Bonifacio, Belisario, Higinio, Arsenio y Matilde Inés.

Infancia:

Estrecha en comodidades porque su padre enfermó muy temprano con una afección hepática; desmejoraron así las condiciones económicas; no obstante, su infatigable y virtuosa madre trabajaba en varios quehaceres domésticos dentro de su hogar para bienestar y educación de todos. Los primeros años de primaria los realizó Antonio, en la escuela parroquial de "San Sebastián", bajo la dirección del cura párroco Dr. Eliseo Alvarez; y los restantes en la escuela de los Hermanos Cristianos.

Cabe anotar que, desde los primeros años en la escuela parroquial, este ágil e inquieto alumno demostró gran afición a la música; apenas oía alguna tocata de Banda o de algún instrumento musical, buscaba formas de escaparse para ir a ver de frente a los músicos, olvidando el tiempo, admirando a los que sabían acompasar tan arrobadores sonidos. Luego, abstraído, tomaba a la Escuela, tarareando aires musicales; y, los bancos escolares le servían de instrumentos para acompasar con las manos articulando los dedos, como quien tocara el piano. Esto y las escapadas le costaron algunas reprensiones y encierros en cuartos oscuros; pasada la mala impresión y después de cumplir con las tareas redobladas de lecciones, optaba por congraciarse con el Sacristán (ya que la Iglesia de Lourdes, llamada de San Sebastián era parte de la Escuela), y encerrarse en el Coro, para en el melodio de la Iglesia, tocar las melodías y aires marciales que había escuchado. Las reprimendas se sucedían por esta tenacidad por la música sin que en ningún caso fuera el chiquillo ocioso ni mal educado. Sus calificaciones 10 acreditaban como magnífico escolar.

Deseosa su madre de mejor Escuela para sus hijos, a Antonio y a sus hermanos los llevó a la Escuela de los Hermanos Cristianos, la primera y la mejor, Antonio ya de 10 años pero dedicado por la música, rogó a su madre para que le permitiera ir a las clases que daba a varios niños el maestro organista señor Manuel Moreno, padre de los señores Moreno músicos muy nombrados y conocidos. Al año siguiente era el alumno preferido del maestro de música por el aprovechamiento y buen desempeño, acompañaba al maestro de música a las fiestas religiosas en las que Antonio cantaba los solos y sostenía la primera voz en los Coros de Misas Solemnes.

Su entusiasmo crecía y su amor a la música se agigantaba; pero no obstante el cumplimiento de sus deberes con la Escuela; sus atrasos se duplicaban y el último año de educación primaria no la terminó. Sus compañeros le proporcionaron libros y copias y hubo personas influyentes ante los Hermanos Cristianos, quienes consiguieron el que fuera aceptado a los exámenes finales, previo a un examen adicional, declarándolo apto para su ingreso a secundaria en el Seminario.

Un buen día, al cruzar el imberbe compositor por los bajos del Palacio Episcopal, vio a algunos de sus compañeros de estudio de música con el maestro Moreno, que formaban Coro junto a un sacerdote desconocido; se acercó también él. Se trataba del sacerdote de origen español Dr. Guarro, maestro compositor de alta escuela musical, traído por el señor Obispo de Loja de ese entonces, para que enseñara música y creara el "Coro de la Catedral". Antonio llegó a tiempo. El Dr. Guarro lo anotó entre los seleccionados después de breve interrogatorio y le pidió acercarse al Palacio al día siguiente acompañado de su mamá. Dos días después, Antonio de Jesús Hidalgo, de 15 años de edad, era uno de los discípulos del gran maestro compositor, Dr. Guarro y así es como se inició en esta gran escuela; llevó consigo a su hermano Bonifacio de 12 años, quien con vocación también por la música, descolló en el canto.

A los 17 años sin interrumpir sus estudios de música, empezó a ser solicitado por alguna que otra familia para que diera clases de música a sus hijos, en sus casas, tiempo en que deslumbró un rayo de felicidad para el propio hogar, con el retorno de su padre tanto tiempo lejos y cada día más esperado, pues logró retornar con salud y con los buenos propósitos de encarrilar la educación de todos los hijos por las sendas académicas. Por ese entonces, el Dr. Guarro debía continuar su misión en el Perú y como distinguía a Antonio como a su pupilo, lo hizo nombrar por la Curia Organista de la Catedral de Loja con el sueldo mensual de 10 pesos, cuando contaba con solo 17 años.

Después de 2 ó 3 años fue propuesto desde Guayaquil para Organista de la Catedral de ese Puerto, con el sueldo mensual de 100 pesos. Se asesoró de la conveniencia y luego aceptó para una mejor comodidad de su madre y hermanos. Tras corto plazo recibió Antonio el nombramiento de Profesor de Música de la Filantrópica, de cuya época todavía existen discípulos que lo recuerdan con cariño y como "gran maestro". En el año de 1899, fue contratado por una Compañía Española de Zarzuelas, la "Compañía Unda", para sus debuts en Guayaquil, previo informe dado por la Filantrópica, la que había dicho: "el Profesor Antonio de J. Hidalgo, se destaca por sus profundos conocimientos musicales y por su estupenda ejecución como pianista, etc." Como satisficiera ampliamente a la Compañía y terminados los Debuts le propuso ésta seguir con ella en su gira artística con magnífico sueldo. Antonio aceptó. Su hermano Bonifacio lo sustituyó en los cargos en Guayaquil y siguió viaje a Lima con el elenco artístico.

Una sorpresa:

Los comentaristas sobre los debuts de la Compañía de Zarzuelas, al referirse al pianista Antonio de J. Hidalgo ponderaron su capacidad musical y agilidad de ejecución sobre el teclado y lo presentaron como a uno de los destacados discípulos del eminente maestro compositor Dr. Guarro, el que se encontraba en Lima, pero muy enfermo y, quien, al ser informado sobre tales comentarios, sonriente pidió ver a "su Antonio" en su lecho de dolor. Después de un emocionado saludo se interesó por saber de sus actividades como Profesor de Música. Le hizo breve exposición de su ascenso en su carrera y de que la Compañía de Zarzuelas con la que trabajaba, le había propuesto seguir con ella por Sur-América. Llegó el instante fatal de la muerte del Dr. Guarro, que arrancó lágrimas a su discípulo, tocándole en suerte asistir y ejecutar en el Órgano de la Catedral el De Profundis durante los funerales del nunca bien llorado maestro.

Una vez graduado Antonio, retornó a Guayaquil, en donde asumió sus cargos y contrajo nupcias en 1902 con la novia que había dejado comprometida al tiempo de viajar a Lima con la "Compañía Unda". Ella era guayaquileña, la espiritual Rosa Amelia Franco Vera, que fue la compañera de su vida, con quien procreó 6 hijos y la misma que murió muy temprano dejando a los suyos muy niños aún. La muerte prematura de su esposa desorientó su vida profesional; tenía que trabajar con más intensidad. Aceptó dentro del Ejército ser Director en el Batallón "Vargas Torres"; después de algún tiempo ocupó igual puesto en el Batallón "Quito" y tuvo que viajar a distintas provincias con la movilización del Batallón, sin poder estabilizarse sino en forma transitoria.

Con motivo de haberse graduado su hermana de Bachiller, como caso primero y único no solo para Loja sino para el Ecuador siendo él quien guiara junto con su madre a la resuelta estudiante Matilde, decidieron que siguiera los estudios de Medicina en la Universidad de Cuenca, donde fijó él su residencia con toda su familia, para acompañar y respaldar a su hermana. Posterior a la muerte de Antonio Hidalgo su hermana se graduó y fue una de las primeras y más prestigiosas profesionales de la Medicina en el Ecuador.

Antonio solo ya, sus hijos ausentes, siguiendo sus estudios superiores, se esfuerza por ayudarlos y va a Portovelo -asiento minero de Zaruma- (El Oro), contratado por la Compañía Americana para que organizara y dirigiera la Banda de Música del Campamento. El I. Municipio también contrata sus servicios para la enseñanza de música en las Escuelas, todo lo cual desempeñó por algunos años. Luego, retorna a Loja, llamado por la Universidad para la Organización del Conservatorio de Música en donde trabajó con mayor decisión hasta los mismos días de su muerte. Sus ojos fueron cerrados por la única hermana que le quedaba: Matilde, que lo veneraba como a un padre. Sus restos mortales se honraron en la capilla ardiente eregida por la Universidad en el Salón de Honor y la guardia la hicieron por turno sus discípulos el 10 de diciembre de 1953.

La música original de Antonio de J. Hidalgo, es muy variada. Hay algunas producciones inconclusas y otras piezas así como Menciones Honoríficas, resoluciones valiosas de Jurados, Títulos, Cartas Históricas de familia, etc., que guardaba en su propia casa fueron mutiladas por manos ignorantes que no sabían de su contenido y que formaban parte de su mismo corazón.

Como ofrenda para Loja, su querida y añorada tierra y de la última de sus hermanas Matilde Inés Hidalgo Navarro de Procel, ofrece originales y copias de su música tanto a la Casa de la Cultura (Núcleo de Loja) como al Conservatorio de Música, adscrito a la Universidad del que fue uno de sus fundadores.

Nómina de las Piezas Musicales compuestas por el Maestro:

"Quito y Loja", Marcha Militar para piano y cuatro manos. "Himno a la Madre", para piano y canto.

Veinte y dos cantos escolares, llevan el seudónimo "Pericles":

1. El Aseo, 2. El Verano, 3. Los cinco dedos, 4. Madrecita mía, 5. Chiquitita, 6. Tres gallinas, 7. Los pollitos, 8. Madrecita, 9. El Agricultor No. 2, 10. Las campanas, 11. Ronda del drama, 12. El Abecedario, 13. El niño patriota, Tiqui-Tiqui-Tiqui-Ton, 14. La niña trabajadora, 15. Maquinita de Coser, 16. Los Tres Reyes Magos, 17. Himno a la Madre, 18. Soldadito de Paz, 19. Marcha escolar, 20. La bandera a la raza a las tres carabelas, 21. Noche Buena, 22. El Saragurito.

Además ha compuesto

Himno al Colegio "Bernardo Valdivieso"; Música de Viva España, con letra de E. Moreno Mora; Avante; Marcha Militar; Marcha patriótica del Batallón Guayas; Al Amor, con letra de Manuel González Prado; Marina; Nostalgia; Marcha Los Diamantes de la Corona; Olvido; La Alegría de la Huerta; Zarzuela; Marieta, Mazurca; Sans Facon, vals; Mi esperanza; La campana; Los cocineros, zarzuela; Elena, vals; El arca de Noé, fantasía; Sueños de Amor; Noche estrellada, vals; Vivan los esposos; Jugar con fuego, zarzuela No. 1, No. 2 Mdtto y No. 3 Romanza; Martha, ópera; Fascinación, vals; El Demócrata, bolero para piano; Tonadas del niño; Consejos; Paso de detective: fox-trot; Lamento Barreano, rumba (para clarinete); Ecos del alma, gran vals para piano; Canción triste; Carmen, pasodoble; Loca de amor; vals.

Tonos para los niños; (según anotaciones llegan a 12). Himno a Celica, letra de Matilde Hidalgo de Procel.

 
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