 Los Charros Insobornables en Concierto El que nace cigarra muere cantando y la noche del martes 23 de febrero, en el Teatro Universitario Simón Bolívar, “Los Charros Insobornables” lo demostraron, ofreciendo al público lojano lo mejor de su repertorio musical, el grupo cuenta con cuatro miembros: Max Berrú Carrión, Joaquín Figueroa, Cristian Weck y Cristóbal Berrú.
Esta noche de buena música sudamericana, romántica y popular, también participó el lojano Vinicio Vega, miembro de la Sinfónica de Loja, acompañando con la percusión en algunas canciones, gracias al Municipio de Loja, Gobierno Provincial, Ministerio de Cultura, Universidad Nacional de Loja y el CUDIC, que hicieron posible este evento.
Max Berrú es nativo de Cariamanga y desde 1971 se dedica a la música, con el Conjunto Intillimaniha recorrido el mundo y ha dado conciertos en más de 60 países, ha grabado 25 discos que contienen 20 canciones ecuatorianas y tiene además un disco como solista, Figueroa es un antropólogo chileno que hace tres años se bautiza como charro junto a Max, CristianWeck, tenor chileno toca variados instrumentos como la guitarra, charango, la percusión latina, la quena y otros. Cristóbal Berrú, hijo de Max, nació en Italia, estudió cine, es poeta y traductor, sus pasiones son el jazz, la música cubana y mexicana. Cada integrante del grupo de los Insobornables tenía su propia caracterización; uno era el charo sobornable, otro el insaciable, uno más el sociable y por último el insaciable.
Esta noche no podía dejar de sonar el pasillo Sombras, ni tampoco Dos Gardenias, que los Charros dedicaron a la Reina presente, pero el escenario se estremeció con la letra y los acordes para la memoria de Víctor Jara, músico torturado y mutilado en medio de un estadio y a la vista del grupoIntilliman, en tiempos de la dictadura chilena; un singular estremecimiento se sientió en el Bolívar al percibir el sentimiento y el puño esperanzado de los músicos al recordar esos sucesos. Bueno la canción del lojano Hermán Sotomayor “A tajitos de caña” también fue elevada al viento así como boleros de los Panchos, El Carretero, Samba lan do y otras, todo ello en una noche que definitivamente valió la pena vivir.
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