 Fiesta Gótica Y Elección De La Bruja Más Sexy En Storm & Fire La oscuridad de la noche se coló por los resquicios de Storm & Fire, el humo concebido en el vientre nicótico de cigarrillos con coronas de fuego y jarros de un dulce néctar de licor repartidos sobre las mesas, más el calor humano de hombres y mujeres de negro, prepararon el ambiente para vivir en el propio sentido de la palabra una “verdadera fiesta gótica”.
Nada de remedos pueriles de calabazas ni esqueletos, sino un espíritu del rock animado a través de las guitarras eléctricas de la Banda Lojana 9-11, un culto al gusto metálico que satisfizo a los presentes; y guturales sonidos que retumbaron el ambiente y los sentidos auditivos de quienes gustan de platos fuertes.
Storm & Fire está adecuado con diversos motivos como un carnero de iluminados ojos fijos y un haz de luz naciendo de un tercer cuerno en medio de otros dos alargados y por debajo de dos mujeres sosteniendo una leyenda encima del haz de luz; velas, espejos y más hicieron del lugar, el centro propicio para una celebración de esta naturaleza.
El lugar estuvo repleto de personas, en su mayoría varones, que llegaron en su mayoría vestidos con el color de su preferencia: negro y otros con los nombres de sus bandas favoritas estampados en las camisetas. Los movimientos circulares de las cabezas aficionadas siguieron el compás de la música y se unieron con sus voces a la letra de las canciones unos y otros al barullo generalizado del lugar.
El inclaudicable murciélago de la música cerró sus alas sobre el escenario como un paréntesis, dentro del cual, cuatro damiselas peligrosas, envueltas en oscuras intenciones derrocharon su donaire, elegancia y sensualidad: Gabriela, la Gatita, Elisa y Ana. Después de una difícil deliberación entre los miembros del jurado, se decidió la ganadora entre dos finalistas a través de una demostración de mohs. Gabriela Santos fue la ganadora absoluta y quien se llevó además del correspondiente premio, el disputado título de “La Brujita más Sexy”
Después de la elección, las notas vibrantes del rock volvieron a estremecer Storm & Fire, tormenta y fuego se fusionaron en el útero tibio de la clandestinidad nocturna, nuevamente se vertieron en las bocas bohemias el líquido embriagador y las voces se entrelazaron en múltiples conversaciones que se iban apagando conforme el segundero avanzaba en su inalterable marcha hacia el minuto que apuntara a una nueva alborada sobre las colinas lojanas, inexorable reloj que al fin marcó el punto final a la fiesta ojival maquinada en la brillante mente de su dueña: mujer de larga cabellera negra que conjuró en esta noche de Halloween a los elementos esenciales de las tinieblas góticas del rock para disfrute de quienes gustan de esta opción musical.
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